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Cuando nos conocimos, él llevaba una playera amarilla con letras cafés... yo llevaba una playera café con letras amarillas... yo hice cara de chango y él se rió... y yo hice mi risita nerviosa pendeja... y ahí empezó todo...A lo largo de tres años de ir y venir... he aprendido que la mejor manera ( y por lo menos la única que tengo) de amar a alguien es la aceptación... es como es ... y cada vez que lo veo recuerdo que estoy enamorado de ello... y me hace saber que el piensa lo mismo.
Tenemos una relación cuasi-indescriptible, poco ortodoxa... que ni uno ni el otro entiende... sin embargo es perfecto... le debo haber aprendido a amar en tiempo presente.. nada más... algo dentro de mi me dice que estaremos juntos toda la vida... y luego me detengo y olvido ese pensamiento por que me digo: ¿pa´que perder el tiempo en el futuro, cuando podria estar aprovechandolo en el presente? y entonces... le planto un beso.
Hasta ahora es responsable de varios de los mejores días de mi vida... de hacerme atravesar la ciudad entera... de múltiples escapadas... largas caminatas... dias frios.. dias soleados.. dias lluviosos... muchos mails...
En uno de esos maravillosos días que he pasado junto a él... iba manejando... el trafico era digno del infierno... y empezaba a llover... así que puso una canción y me la dedicó ... el wey que la canta nunca ha sido mi hit (ni lo será) ... pero se volvió la canción perfecta en el momento perfecto. Mientras la canción pasaba.. perdí la mirada en el tráfico... y cuando terminó... solo pude hacer una cosa... voltear... ver sus ojos ojerositos, profundos y brillantes y hacer mi risita nerviosa pendeja una vez mas.
He aquí la canción... que aunque (ahora) me encanta no será la elegida para bailar el dia de la boda jijijiji
Fin de la trilogía de risitas nerviosas pendejas