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Ayer fui regañado múltiples veces por someter a juicio vulgar y malaleche a todas y cada una de las cosas y/o personas que se atraviesan en mi camino, Todo indica que me volveré uno de esos criticones de dos pesos cuya ironía es sólo un reflejo de la amargura, pero bueno... no hablemos del futuro por que a nadie le importa.Hay cosas para las que todos nacimos, entre ellas, juzgar. Es inevitable. Hay miles de cosas a nuestro alrededor pidiendo ser enjuiciadas, el sol quemándonos, el viento frio.. y de ahí pa´l real, la gente gorda, la gente flaca, la gente que viene, la que va... ahi están todos como esperando en la fila de los enjuiciados.
En una más de mis teorías absurdas y sin fundamento... todo juicio viene de un prejuicio y los prejuicios son directamente proporcionales a lo que hemos visto, oido, probado o pasado. Sólo aquellos con un pasado puede saber de esto.
Yo soy harto prejuicioso, cosa de la cual (se supone) no debería sentirme orgulloso...pero.. es que hasta ahora mis prejuicios son como escupir para arriba y todos sabemos lo que ocurre cuando haces eso y... quizá hay cierto grado de masoquismo o estupidez en ello, pero me siento muy feliz cuando la vida me pega en la narizota y me da un sape mientras me dice: ya ves pendejo.. las cosas no eran como creiste en un principio. Dentro de estos sapes, los que más me hacen feliz son aquellos en los que pensaba algo de las personas y resultan ser totalmente distintas.
Nota mental*
Me siento: disconnected, disjointed, accidental, sketchy, fragmentary, shyntesized, impermanent and momentary por eso pondré este video, en el cual (una vez más demostrando mi incapacidad para separar la realidad de la ficción) siento empatía emocional con el personaje.