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Ví apenas esta película y subí mi crítica a filmaffinity.comUn viaje emocional
Fernando Meirelles (quien ya nos había entregado la excelente "Ciudad de Dios") regresa con "The Constant Gardener", una vez más un guión basado en una novela. Meirelles reafirma su estilo visual, esta vez de la mano de una historia de género ambiguo. Se trata de una cinta de thriller político, con tintes de suspenso, una historia de amor y en momentos un documental, la dirección que va de un lado a otro convierte la cinta en un torbellino de emociones que hacen que el espectador, a veces, no pueda distinguir si lo que ve es ficción o realidad.
El director aprovecha estos brincos de género para llevarnos una historia de denuncia social, ese es el tema central, capturado de manera magistral por los movimientos de cámara, por las tomas, la mezcla de escenas reales y cotidianas de poblados en África. Al lado de esta historia de denuncia corre, no una historia romántica, sino una historia de amor, del amor como una expresión amplia de aceptación, de conocimiento, de respeto, de entrega y sobre todo del momento en que el amor es "hacer de la causa del otro, una causa propia".
La película por momentos te quita el aliento, ya sea por la crudeza con que retrata una situación social, ya sea por la sensación de pequeñez que el tema deja en el espectador, o ya sea por ver a un atormentado esposo sufrir por la mujer que ama.
Las actuaciones son notables, Rachel Weisz, ganó un oscar por esta interpretación (desde mi punto de vista, no era para tanto) pero sin duda es Ralph Fiennes quien se desempeña de manera brutal, contenido al principio y desbordando poco a poco emociones con las que el espectador se identifica, basta con ver la escena de Justin Quayle (su personaje) al regresar a la casa donde habitó su esposa, para darnos cuenta del nivel de actor que tenemos enfrente.
Mención aparte merece la labor conjunta de Meirelles (como director) y César Charlone (como fotógrafo) por que la película está acompañada en todo momento de una belleza espectacular, misma que de la mano de la música de Alberto Iglesias, convierte el filme en una maravilla técnicamente perfecta.
"The Constant Gardener" es una de esas películas imperdibles, más allá de la denuncia que en algun momento podría sonar pretenciosa, la película está llena de amor, dolor, resistencia, amistad, solidaridad, soledad y compasión, emociones enteramente humanas, por lo cual, todo espectador se verá movido por su mensaje.
El director aprovecha estos brincos de género para llevarnos una historia de denuncia social, ese es el tema central, capturado de manera magistral por los movimientos de cámara, por las tomas, la mezcla de escenas reales y cotidianas de poblados en África. Al lado de esta historia de denuncia corre, no una historia romántica, sino una historia de amor, del amor como una expresión amplia de aceptación, de conocimiento, de respeto, de entrega y sobre todo del momento en que el amor es "hacer de la causa del otro, una causa propia".
La película por momentos te quita el aliento, ya sea por la crudeza con que retrata una situación social, ya sea por la sensación de pequeñez que el tema deja en el espectador, o ya sea por ver a un atormentado esposo sufrir por la mujer que ama.
Las actuaciones son notables, Rachel Weisz, ganó un oscar por esta interpretación (desde mi punto de vista, no era para tanto) pero sin duda es Ralph Fiennes quien se desempeña de manera brutal, contenido al principio y desbordando poco a poco emociones con las que el espectador se identifica, basta con ver la escena de Justin Quayle (su personaje) al regresar a la casa donde habitó su esposa, para darnos cuenta del nivel de actor que tenemos enfrente.
Mención aparte merece la labor conjunta de Meirelles (como director) y César Charlone (como fotógrafo) por que la película está acompañada en todo momento de una belleza espectacular, misma que de la mano de la música de Alberto Iglesias, convierte el filme en una maravilla técnicamente perfecta.
"The Constant Gardener" es una de esas películas imperdibles, más allá de la denuncia que en algun momento podría sonar pretenciosa, la película está llena de amor, dolor, resistencia, amistad, solidaridad, soledad y compasión, emociones enteramente humanas, por lo cual, todo espectador se verá movido por su mensaje.
Spoiler:
Tessa (Rachel Weisz) una activista en África y esposa de un diplomático británico llamado Justin (Ralph Fiennes) muere misteriosamente asesinada al norte de Kenya. El luto y el dolor desatan en Justin una búsqueda por encontrar al responsable de la muerte de su esposa, en el camino se encontrará con con un escándalo internacional que involucra a la industria farmaceútica y al gobierno británico, pero también se convertirá en una reencuentro con el amor que lo unió a Tessa.
El trailer: